#JuevesDeCaraACara Pareja, culpa, enfermedad

2019-02-28 Stephanie Canfield

¡Bienvenidos a nuestra décima edición de Cara a Cara! En este espacio le damos seguimiento a las preguntas más recurrentes que tenemos a través de nuestro sitio desahógateya.com
En esta ocasión tocaremos tres temas muy frecuentes: Pareja, culpa, enfermedad

P: Llevo dos años en una relación donde no somos pareja formalmente, no me gusta que me denigre emocionalmente y quiero salir de este ciclo

JHS: Si tienes una relación no comprometida no esperes nada del otro, lo primero que tienes que hacer si quieres arreglar esta situación es comprometerte, tanto tú como la otra persona, se tiene que definir si la otra persona quiere tener una relación. Es muy importante que primero se defina la relación, si no es comprometida, tiene que quedar claro que no habrá expectativas, no hay compromiso, no debe haber reclamos de ninguna de las dos partes. Si la decisión es no estar comprometidos y están sufriendo con esta situación porque una de las partes no está comprometida, entonces no hay esperanza, si los dos se comprometen pueden llegar a algo. El matrimonio es un compromiso entre dos personas, tal vez no sea una cuestión para toda la vida, pero mientras dure tiene que ser auténtico, profundo y verdadero. Debe haber sacrificios de las dos partes, debe haber compromiso.

Es muy difícil llevar a cabo las relaciones no comprometidas porque siempre va a haber un desequilibrio, siempre habrá una parte que quiere más que la otra, hay que ser adultos y enfrentar la situación, si no hay compromiso debemos afrontar las consecuencias, hay que poner claras las cosas.

P: Hace cuatro meses se fue el que fuera mi pareja desde hace 6 años y medio, esto me lastimó mucho y no entiendo qué hice mal.

JHS: En las relaciones de pareja hay ciclos de 7 años, cada 7 años las relaciones se van renovando, a los 7 años la conciencia se renueva, es el momento en el que te cuestionas todo lo que hiciste durante ese periodo de tiempo. Duele mucho cuando una persona nos deja, pero no debemos sentirnos culpables, generalmente cuando termina una relación, las mujeres se preguntan qué hice mal, pero tú no hiciste nada mal, una relación es de dos personas, y tal vez ambos dejaron que se deteriorara hasta el punto que desapareció. Pero tú no eres el resultado de esa relación, tú cometiste errores, tu pareja cometió errores, tienes que aceptarlo y buscar esos errores, pero no culparte, no te quedes ahí, eres un ser humano muy valioso, un ser humano que tiene corazón, que tiene un ser interno, capacidad de crecer en la vida y definitivamente tienes que sanarte, y una manera de sanarte es pedir ayuda. Pero tienes que tener en cuenta que, al pedir ayuda, ningún sanador, ningún chamán, ningún psicólogo, va a hacer el trabajo por ti, es muy bueno buscar ayuda porque te ayuda a abrir caminos, busca una forma de seguir adelante, tienes una vida por delante, deja de sentirte culpable, las separaciones llegan porque así tiene que ser, porque tienes que crecer en la vida, cuando te abres en vez de cerrarte, florece un ser mucho más sólido.

Hay dos maneras de vivir, en la contracción o en la expansión, ambas son la historia de una vida, pero existen curvas donde la expansión le gana a la contracción, de pronto uno se contrae un poquito, son momentos donde vamos hacia adentro, después esto te da la posibilidad de expandirte cada vez más, te vas abriendo más y eso es lo que hace que los ciclos de tu vida se vayan abriendo para encontrar el ser maravilloso que eres. Descubrir la soledad es algo fuerte pero grandioso, en donde empiezas a pensar en ti, te preguntas quién eres, qué quieres de la vida, qué es lo que quieres, no se “contamina” con una relación.

P: Tengo un abultamiento debajo de la oreja y estoy preocupada por una operación que me van a realizar. Me pregunto por qué y qué debo de aprender de esto.

JHS: Pienso que haces todas las preguntas que debes hacer, pero no es una pregunta que tienes que hacerte de manera mental o analítica, primero deja de preocuparte, no te preocupes, ocúpate. El preguntarse por qué, no es hacer un análisis mental, es entrar en un estado meditativo de conexión con la sensación que te provoca esa circunstancia, primero tienes que acudir al médico y ver qué te dicen, tiene que haber un diagnóstico profesional, un proceso para descartar situaciones de riesgo y después de esto tomar decisiones y afrontar los resultados. El preocuparte solo te congela, tienes que hacer, tomar medidas, la medicina convencional o la medicina alopática y las cirugías, son necesarias, todas estas cosas las creó el ser humano para ayudarte, no podemos rechazar las distintas opciones que tenemos, lo que no debes hacer, es crear una ideología ni de la medicina naturista, ni de la medicina alopática ni de las distintas opciones que  existen hoy en día, todo sirve, pero hay que ir por escalones, no puedes usar medicamentos ciegamente como lo hacen muchos médicos, puedes probar si te curas de alguna manera natural, pero al mismo tiempo realizarte análisis clínicos y tener un diagnóstico médico para descartar problemas mayores. Hay veces que puedes corregir un tumor durante diez años con un tratamiento natural, pero el tumor no te deja más que dos años de vida, entonces es necesario hacer una cirugía, por más que esa cirugía te afecte en tu proyección, tu aura, tienes que hacerlo si quieres vivir.

Hay que ser medido y estar en el punto medio de las cosas, tomar el equilibrio de estas, yo te diría que medites, que te conectes con la sensación de este tumor, y ve a dónde la meditación te lleve, esto no quiere decir que te vas a curar, pero te llevará al clima benéfico de esa enfermedad, tienes que experimentar qué te provoca meditar en ese tumor, qué sensación y con qué sensaciones de la historia de tu vida se conecta. No pienses o analices, medita y conéctate con esas sensaciones y dile a Dios, te regreso estas sensaciones, estas sensaciones son historias de mi vida, experiencias aprendidas que te regreso.

Y si los doctores te dicen que  tienes que operarte, hazlo, no tengas miedo de lo que te van a decir, no hagas ideas de lo que te van a decir.