Mi viaje a la India, por Nirvésh

2019-01-29 Param Gian Kaur

Regresar a casa:

¿Por qué ir a la India…y no a una playa a descansar?

“Visitarla te cambia la vida”,…por todos lados me lo decían: Te confronta, te choca, te sacude,…te hiere, te hipnotiza, te detiene,…te sensibiliza. Te lleva a valorar lo que tienes,…lo que eres y lo que te ha sucedido. Eso que no puedes ver,…porque te lo ha oscurecido la neblina del trabajo,…la rutina,…el sufrimiento,…el conflicto del día a día,…la búsqueda de la comodidad, la necesidad de seguridad, la dependencia de la tecnología y todo lo que haces….no porque quieres,…sino porque “deberías”…

Y pues decidí aventarme,…dejarme sorprender,….tratando de ir abierto y sin expectativas. De simplemente caer y ver.

Estoy en una etapa de vida más creativa,…pensé. ¿Curiosidad? No lo sé. Simplemente me encontré que me estaba llamando…y aunque desde hace un par de años ya la había puesto en mi “lista de cosas para hacer”,…esta vez simplemente supe que ya tenia que suceder.

…y en efecto,..es muy fuerte lo que te mueve la India,…pero es un regalo, una bendición,…una maravilla. Pero una conclusión a la que he llegado es que si se mira con cuidado,…no es más bello que lo que tenemos tan cerca y a la vuelta de la esquina:

Nuestras raíces, nuestra ideología, las costumbres,…nuestro arte, nuestra comida,…nuestros colores,…nuestra alegría. Somos un país privilegiado. No nos falta nada más que valorar lo que tenemos en la mano….

La India es como México,…con el “volumen más arriba”. Pero es la misma realidad.

En nuestro país también hay pobreza, desigualdad,…gente que muere de hambre, que vive ansiosa, que sufre,…gente deprimida y en soledad. También hay gente sin hogar,…sin recursos y sin libertad. Hay corrupción, caos, violencia,… discriminación. Esa es la verdad. También tenemos un camino muy duro que atravesar.

Empieza en uno ponerse a trabajar…

Cuando te topas con tanta miseria a lo que te lleva es a entender que de veras…lo que tenga yo,…ya es más difícil poderlo llamar “problema”.

Recibí un regalo. Doy gracias por esta oportunidad de mostrarme otra forma de ver la vida,…que me llevó a mí de nuevo,…y a valorar lo que me ha pasado, lo que soy y lo que tengo.

Me llevo grandes experiencias. Me conozco mejor. Agradezco a esta increíble gente que les muestro lo vivido.

Contento,…”regreso a casa”,…pero mi casa nunca la dejé, me acompañó en el camino. Cada vez más he entendido que mi casa no tiene techo, ni ladrillos ni suelo. La casa donde realmente vivo,…está un poco más aquí adentro…

…aquí y ahora,…conmigo.

Nirvésh